Los desafíos que limitan la competitividad empresarial en América Central

Aunque el contexto económico internacional avanza sin grandes sobresaltos –con un crecimiento mundial estable—, en Guatemala, en particular, y en la región de Centroamérica, Panamá y República Dominicana (CAPARD), en general, las empresas enfrentan barreras crónicas que impiden un crecimiento robusto y sostenible.

De acuerdo con dos estudios recientes de ASIES (Coyoy, 2024 y Prado, 2024), mientras que el crecimiento económico de Guatemala se ha mantenido históricamente cerca del promedio del 3.5 %, la ambición de dar un “salto de desarrollo” se ve frustrada por profundas limitaciones estructurales. Para el sector privado, estos desafíos representan costos operativos elevados, incertidumbre y un acceso restringido a los recursos esenciales. Entre los obstáculos que deben superar las empresas se incluyen:

  1. La trampa de la inversión y la infraestructura deficiente.

Uno de los indicadores más preocupantes es el nivel de inversión. Guatemala presenta la inversión total más baja de América Latina como porcentaje de su PIB. Esta baja inversión es una tendencia de largo plazo que se mantuvo durante la última década.

De manera similar, la inversión extranjera directa (IED) es de las más bajas en la región, por debajo de Panamá y Costa Rica. El éxito en la atracción de IED, esencial para la diversificación productiva y el acceso a tecnología, depende fundamentalmente de la capacidad de absorción del país en términos de capital humano e infraestructura.

Las empresas lidian diariamente con:

  • Brechas de infraestructura críticas: El mal estado de la infraestructura productiva es una limitación fundamental. Esto incluye la red vial insuficiente y desechada, la falta de infraestructura productiva, y los altos costos del transporte debidos a la falta de competitividad de los fletes marítimos.
  • Gestión y financiamiento de proyectos: La solución requiere no solo mayores niveles de inversión pública y privada, sino también mejorar las capacidades de gestión de las entidades involucradas en rubros como puertos, aeropuertos y suministro de agua y saneamiento. La lentitud o detención de megaproyectos de infraestructura, por cuestiones jurídicas, genera grandes costos de oportunidad.
  1. Baja productividad y acceso limitado al capital humano y financiero.

El escaso progreso en productividad es un problema generalizado que impide un crecimiento económico robusto y sostenible en América Latina. Para las empresas, esto se traduce en:

  • Limitada adopción tecnológica: La subregión CAPARD muestra una adopción limitada de tecnología. Las importaciones en esta materia son restringidas, lo que sugiere que las empresas no recurren ampliamente a tecnologías desarrolladas fuera de la región. Esto es notable en el sector agrícola, donde la potencia de la maquinaria es apenas el 10 % del nivel de Estados Unidos en Guatemala.
  • Déficit de capital humano: Los bajos niveles de calificación de la fuerza laboral contribuyen a la prevalencia de empleos rutinarios. En Guatemala, el 70 % de los trabajadores solo cuenta con educación primaria o inferior. Mejorar la productividad y adoptar tecnología exige contar con una fuerza laboral con las capacidades necesarias, lo cual demanda la implementación de un sistema nacional de formación laboral.
  • Restricciones financieras: Las pequeñas y medianas empresas (pymes) en la región CAPARD están restringidas financieramente con mayor frecuencia que el promedio de América Latina. Además, financian un menor porcentaje de su capital de trabajo con deuda bancaria, en comparación con el promedio latinoamericano. Este menor acceso al crédito bancario está posiblemente relacionado con los altos niveles de informalidad.
  • Informalidad: La baja productividad de muchas empresas en la economía informal les impide ser competitivas, acumular y crecer, lo que hace que no puedan asumir los costos o aprovechar las oportunidades de formalizarse.
  1. La incertidumbre del marco institucional y legal

La debilidad de la gobernanza y la falta de efectividad institucional son catalogadas como limitaciones fundamentales para las empresas. Esta “trampa del desarrollo” está caracterizada por la baja eficiencia administrativa y la necesidad de reformas profundas.

  • Debilidad del Estado de derecho y gobernanza: Guatemala se ubica en los niveles más bajos de América Latina en los ámbitos de efectividad del gobierno y Estado de derecho. La certeza jurídica es fundamental para motivar las inversiones, lo cual requiere el respeto al marco jurídico vigente, incluyendo el régimen tributario.
  • Corrupción y justicia: El país requiere reformas sustanciales al sector de justicia y debe fortalecer las acciones para combatir la corrupción.
  • Riesgo político y regulatorio: Los eventos alrededor del proceso electoral de 2023 llamaron la atención de agentes económicos nacionales e internacionales, poniendo en riesgo el flujo de IED. Adicionalmente, se requieren modificaciones y aprobación de legislación clave, como la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria, y reformas a las leyes de Alianzas Público-Privadas y contrataciones públicas.
  1. Vientos internacionales y presiones migratorias

A estos retos internos, se suman riesgos externos que afectan la confianza y la demanda:

  • Riesgos geopolíticos y energéticos: La intensificación de conflictos geopolíticos sigue siendo un riesgo adverso a corto plazo. Un aumento brusco en el precio del petróleo elevaría sustancialmente la inflación global y afectaría la confianza y el crecimiento.
  • Incertidumbre comercial: El aumento de la incertidumbre en la política comercial, impulsado por el continuo incremento de medidas restrictivas a las importaciones aplicadas por las principales economías, agrega otro nivel de riesgo para las empresas exportadoras.
  • Impacto de la política migratoria en EE. UU.: Guatemala, como el segundo mayor receptor de remesas en América Latina (13 % del total regional), enfrenta incertidumbre por posibles medidas de política migratoria del nuevo gobierno de EE. UU. a partir de 2025. Si se diera un cambio muy brusco o deportaciones masivas, las presiones internas por oportunidades de empleo aumentarían significativamente, ya que la mayoría de los guatemaltecos que emigran, lo hace en busca de trabajo y mejores ingresos.

Por todo lo anterior, para que el país supere la dependencia del crecimiento moderado y atraiga inversiones de alto impacto que mejoren la competitividad, es indispensable una política económica integral y coordinada. Esta debe enfocarse en aumentar los ingresos fiscales (la recaudación es de las más bajas en la región) y mejorar la eficiencia y transparencia del gasto público, asegurando que las reformas estructurales necesarias se implementen en el ámbito institucional, legal y de capital humano.

Referencias:

Coyoy, E. (2024) Algunos desafíos económicos para Guatemala. ASIES.

Prado, P. (2024) Desafíos nacionales para la atracción de inversión extranjera. ASIES.